sábado, 18 de enero de 2014

Vuelve El Vinilo… Espera, ¿Estamos De Broma?

En los últimos meses una ola de retroadoración masiva del vinilo se ha apoderado en internet de muchos foros públicos y puntos de opinión para DJs. La nostalgia ha brotado de lo más profundo de las torturadas almas de los discjockeys, y acompañada de un cierto resentimiento contra la tecnología y el intrusismo profesional, se ha plasmado en forma de palabras en las pantallas de nuestros ordenadores. Los argumentos para defender el regreso del redondo y plano aliado sonoro son tales como “por culpa del sync los que no son DJs pueden pinchar” o  “por culpa de los controladores ahora hay más DJs y cobramos menos”, aunque lo mejor es el mantra con el que todos parecen conseguir algo de paz en su espíritu: “cuando vuelva el vinilo los verdaderos DJs regresarán”. Amén. Un momento, ¿cuando vuelva el vinilo?.

Platos del presente, recuerdos del pasado

Evidentemente el regreso del vinilo como soporte musical predominante no es más que una fantasía. Incluso sigue siendo una fantasía pensar en el vinilo como formato predominante exclusivamente para DJs. Si nos resulta más placentera, a esa fantasía podemos ponerle unicornios parlantes recorriendo los pasillos de las tiendas de vinilos, y goblins de color verde esperándonos en la caja para cobrarnos en gruesas monedas de chocolate que portamos en un saquete de cuero que cuelga de nuestro cinto, mientras unas hadas revolotean a nuestro alrededor susurrandonos “¡¡Llévate otro, llévate otro!!”. Pero seguirá siendo una fantasía, sin más.
Toda fantasía de semejante calado se alimenta necesariamente de hechos reales, son imprescindibles, aunque esos hechos reales se interpretan como a cada uno mejor le vienen. Primero nos centraremos en un hecho real en el que mucha gente se ha apoyado, y es la aparición de dos nuevos modelos de plato (aunque curiosamente la gente únicamente se ha fijado en uno de ellos): los Reloop RP7000 y RP8000. El que más ha llamado la atención, y en el que más se ha centrado también el marketing, es en el modelo RP8000, principalmente por haber incorporado una hilera de botones que envían MIDI a través de un puerto USB, y por una pantallita en la que marca la posición del pitch. El plato además comparte muchísimas líneas estéticas con los legendarios Technics, y eso es algo que ha golpeado muchas cabezas: “vuelve un plato como el Technics, ¿volverán entonces los buenos tiempos del vinilo?”. Pues va a ser que no, el RP-8000 (un plato magnífico y precioso, por cierto) evidentemente puede reproducir cualquier vinilo, pero un plato así está claramente diseñado para ser empleado con vinilos timecode. La botonera MIDI que incorpora no tienen ningún sentido en un mundo de vinilos normales, y su utilidad evidente es ser empleada para cosas como marcar y saltar a hot cues, o activar y desactivar loops. Por cierto, ¿hemos dicho timecode? Los sistemas timecode, a pesar de que muchos creen que existen para que las nuevas generaciones le rindan culto al vinilo, fueron en realidad inventados para que las “viejas generaciones” pudieran pasarse al mundo digital sin tener que aprender muchas cosas nuevas, ya que podrían mantener su “clásica” forma de relacionarse con los elementos de una cabina mientras que podían emplear música en el nuevo soporte de archivo digital. Y evidentemente también los turntablistas (para mi los más beneficiados por el timecode) encontraron su santo grial: poder scratchear cualquier sonido. Otra cosa es lo que los maestros del marketing han logrado hacer creer sobre el timecode empleando sabiamente palabros tales como “auténtico”, “tacto” y “genuino”, marketing por cierto totalmente dirigido al DJ, ya que el público no toca los platos y no percibe el auténtico tacto genuino...

Me los quitan de las manos

Otro de los hechos reales de libre interpretación para justificar el regreso del vinilo, son sus ventas. Durante 2012 y 2013 hemos tenido numerosos titulares de prensa que proclamaban espectaculares aumentos en las ventas de vinilo, así como la bajada de ventas del CD. Normalmente estos titulares daban datos de diferentes países europeos y de EEUU, países en los que las ventas de vinilos estos dos últimos años han aumentado entre un 20 y un 40%, en algunos incluso más como en el Reino Unido donde han llegado a subidas del 70% en las ventas. Y sí, ciertamente un aumento de las ventas de tal magnitud en un producto de carácter cultural, es algo francamente importante. Pero seamos serios, aunque las cifras parezcan grandilocuentes, en realidad no suponen el regreso de nada. Decir que algo aumenta el 40% queda muy bien, pero ¿el 40% de cuanto?. Por poner un ejemplo, en EEUU (uno de los países que mayores ventas registra) durante 2013 el disco en vinilo más vendido ha sido Random Access Memories de Daft Punk, y han sido nada menos que… 49.000 copias. Un disco que en CD y en descarga digital allá por agosto rozaba las 700.000 copias en EEUU, en todo el año sólo ha sacado 49.000 vinilos. Y eso es el más vendido, si bajamos un poco en la tabla hasta el 5º o el 6º puesto con los discos de Mumford & Sons o Queens of the stone age, nos quedamos en cifras que no pasan de 27.000 copias en EEUU. Y por cierto, estamos hablando en todos los casos de albums, los singles en vinilo (formato empleado por el DJ generalmente) tienen unas ventas tan bajas que es imposible que entren en estos listados.
Por otra parte las ventas de CDs han bajado, una tendencia de hace ya unos cuantos años y que de manera imparable ha continuado. El CD ciertamente ha ido siendo vapuleado de manera constante por la descarga digital, aceptada ya por los consumidores como algo equivalente. También es cierto que se ha generado una tendencia entre algunos compradores de música en formato físico a sustituir la compra del CD por la compra del vinilo, aunque esto igualmente es algo que sucede únicamente con álbumes de artistas bastante populares gracias a una jugada de las discográficas en la que con la compra del vinilo se obtiene también la descarga digital, que como ya he dicho, ha sido aceptada por los consumidores como equivalente al CD, así que es interpretado como una oferta de dos por uno. Las compras de descargas digitales, por cierto, han sufrido un pequeño descalabro el último año, con una pequeña bajada de las ventas. Pero no nos engañemos, el vinilo no es el gran ganador de este pequeño descalabro, el que se ha quedado con esa facturación ha sido el streaming, nuevo formato para disfrutar de la música con un ritmo de implantación muy bueno y unas cifras que no deja de subir. Por cierto, que para DJs comienzan a aparecer servicios de streaming especializados como Pulselocker, que permite usar los temas para ser pinchados en directo, y eso es algo realmente bueno.

Sincronizando paquirrines

Al margen de que haya nuevos platos y de que se vendan más vinilos, hay gente que argumenta el regreso del vinilo como una necesidad de ámbito laboral. ¿Para qué? Pues según algunos para eliminar intrusismo laboral que les obstaculiza obtener empleo. La historia ya es conocida por todos: el software ahora incorpora funciones de sincronía automática, ergo cualquiera puede cuadrar dos temas, ergo cualquiera puede ser DJ. Ejemplo: Paquirrín es DJ. Otro ejemplo: el hijo de mi vecino, de 15 años, es DJ. Paquirrín gana mucho dinero y muchos asumen que ese dinero lo debería ganar un “verdadero DJ”. El hijo de mi vecino pincha gratis, y eso revienta el mercado, y por tanto hace que le baje el sueldo al “verdadero DJ”. Si volviera el vinilo, como esa gente no sabe usarlo, volvería el momento del “verdadero DJ”. La tecnología actual ha quitado al “verdadero DJ” de las cabinas.
Lo lamentable de todo este razonamiento (fruto del locus de control externo, luego explicaré esto) es que quienes lo llevan a cabo de una manera tan simplista lo primero que hacen es desprestigiarse a ellos mismos, ya que reducen la importancia de su trabajo al mero hecho de ser capaz de sincronizar dos canciones, algo por lo que algunos creen que deberían cobrar como un ingeniero, pero sin pisar una universidad. Lo que da valor (o caché) a un DJ no es saber acompasar dos canciones, es su poder de convocatoria, y tras eso, su capacidad para mantener el local lleno. Es el público que convoca lo que hace ganar dinero al promotor que contrata al DJ, ya sea porque el público paga entradas o porque paga copas. Si Paquirrín tiene poder de convocatoria y es capaz de mantener a la gente en la pista (lo haga como lo haga), tendrá trabajo como DJ, y eso no tiene nada que ver con pinchar con vinilo, absolutamente nada. Si un garito se llena de gente igualmente las noches que pincha un joven novato que lo hace gratis y las noches que pincha un señor que cobra 100€, seguramente quiere decir que el poder de convocatoria en ese garito en gran medida no depende del DJ, está seguramente relacionado con la ubicación del garito, el precio de las copas, el buen trabajo de los camareros o cualquier otro factor, así que aunque en ese garito pongan un par de platos y sea obligatorio usarlos, las cosas no van a cambiar. Y evidentemente el empresario elegirá la opción más barata en cuanto al DJ se refiere.
Lo cierto es que antes, lo de acompasar dos canciones, efectivamente lo podían hacer pocas personas, pero no porque sea difícil, si no más bien porque pocos podían permitirse unos platos, un mixer y una buena colección de vinilos. La tecnología actual le ha dado la vuelta a eso, ahora empleando algo que todos tenemos en casa, un ordenador, cualquiera puede probar a ser un selector musical y decidir si es algo que no quiere volver a hacer o es algo a lo que le gustaría dedicarse. Esto en realidad es algo muy bueno, porque quien sabe la cantidad de grandes DJs que nos hemos podido perder porque no han tenido acceso a la tecnología necesaria para pinchar. La gente alude a una saturación del mercado, pero en realidad no es algo muy diferente a cualquier otra profesión en la actualidad, y si no que se lo digan a los informáticos o a los arquitectos españoles. Hay que ser muy competitivo y flexible. Quizá los DJs veteranos son los que más se quejan de de esa saturación del mercado, pero es normal que se quejen, muchos antes no tenían competencia y ahora que la tienen la situación les supera. Un poco al respecto de esto, el genial humorista y discjockey Miquel Serrano (popular por algunos videos de parodias) publicó un video en el que reflexionaba sobre lo que debe cobrar un DJ, y llegaba a la conclusión de que si un DJ, especialmente uno veterano, no está ganando un buen sueldo, el único culpable es él mismo por no saber ofrecer un producto por el que los demás estén dispuestos a pagarle ese sueldo. Os lo aconsejo encarecidamente:


En el video Miquel Serrano muestra lo que en psicología se conoce como locus de control interno (ya dije antes que lo explicaría), es decir, reconoce que lo que le sucede es fruto únicamente de sus propios actos y decisiones, y se da cuenta de que si quiere cambiar eso, será él mismo quien tenga que hacer algo al respecto. Locus de control externo sería atribuir la responsabilidad de lo que a uno le sucede o de su conducta, a lo que otros hacen o a hechos que no puede controlar, lo que vendría a ser algo como “no tengo trabajo porque los DJs que usan autosync me lo quitan”.”Si volviera el vinilo yo volvería a tener trabajo”, sería otro ejemplo de locus de control externo, ya que atribuye su cambio de situación laboral a algo que no controla. Pero no nos desviemos con la psicología, que no me veo atendiendo un consultorio online para DJs traumatizados por el avance de la tecnología.

En realidad a nadie le viene bien

¿Y qué tiene que decir la industria discográfica de todo esto? A la industria discográfica le vendría fatal tener que volver a comercializar vinilos de manera masiva, así de simple. Los vinilos son más caros de fabricar que los CDs, y su distribución es también más costosa ya que pesan y ocupan más espacio que los CDs. Por tanto el beneficio neto que dejan es más bajo que un CD. Si la comparación la realizamos con la venta de una descarga digital en iTunes, la diferencia de beneficio neto es ya abismal, puesto que en la descarga no hay costes de fabricación. No diría toda la verdad si me callara el hecho de que en la industria actual, desde la llegada de la descarga digital lo que no se invierte en fabricar formato físico se invierte en promoción, pero puestos a decidir donde se gasta uno el dinero, gastarlo en promoción es preferible para las discográficas por varios motivos: no es un proceso industrial que haya que mantener bajo control, es algo que se puede modificar sobre la marcha, siempre repercute positivamente sobre la imagen del artista independientemente de las ventas y si las cosas salen mal no te quedas con un montón de discos en un almacén con los que no sabes que hacer.
Y muchos se preguntarán, ¿y si el vinilo le viene tan mal a las discográficas por qué lo siguen vendiendo? Para las grandes discográficas vender vinilo es actualmente algo que no va mucho más allá de lo promocional, así que se toma como algo que sirve para reforzar el vínculo entre el hardcore fan al que le gusta el coleccionismo y el artista, en algunas ocasiones es el propio artista el que demanda a la discográfica (alguno incluso por contrato) que haya una tirada en vinilo sabedor de que sus fans más acérrimos seguramente lo comprarán y conservarán con cariño. El beneficio neto que les deja el vinilo a las discográficas no es especialmente significativo comparado con lo que obtienen por ventas de CD o de descargas digitales, o por lo que pueden obtener de derechos por video o audio en streaming o broadcasting. En EEUU, las ventas de vinilos durante el último año únicamente supusieron un 2% del total. Por poner un ejemplo, los videos de las canciones Locked out of heaven y Treasure de Bruno Mars tienen juntos más de 310 millones de reproducciones en Youtube, probablemente los videos han generado más dinero a través de la monetización por publicidad que todas las ventas en vinilo de este artista, y eso que su último disco ha estado entre los más vendidos de 2013. Y sí, antes de que nadie lo diga, ya se que producir los videos cuesta dinero, con lo que lo que se recupera por internet no es realmente beneficio, pero sirve para amortiguar muchísimo su gasto en caso de que tengan un éxito masivo, y eso es algo con lo que antes no se contaba.
Las discográficas pequeñas e independientes sí ven un poco más interesantes los beneficios que puedan obtener comercializando vinilos, aunque al manejar presupuestos más bajos corren muchísimos más riesgos que las grandes con cada disco que lanzan. Un lanzamiento que no sale bien y que te deja los discos en el almacén te puede destruir los beneficios de los dos últimos lanzamientos que salieron bien. Lo más interesante al respecto de las discográficas pequeñas y el vinilo lo dijo ya Richie Hawtin hace unos años: “If you want to make money, don’t sell vinyl.” Por otra parte, en el hipotético caso de que el vinilo de manera mágica volviera a ser el formato predominante, habría que pedir algo más de magia para que reaparecieran de la nada las fábricas necesarias para abastecer la demanda. Con las fábricas actuales sería imposible sacar adelante una producción de vinilo que fuera equivalente a la actual de CD por poner un ejemplo. O eso, o a el tiempo que tarda un artista en componer y producir un disco habría que añadir una larga lista de espera en las actuales fábricas de discos.
Muchos DJs se olvidan de lo que supone volver a comprar vinilos. Supone pagar 6€ por lo menos por cada disco, y el disco te lo compras entero, incluyendo los remixes que no te gustan y que no vas a pinchar jamás. Como por cada canción que necesites pagarás todo el disco, disponer de canciones para llenar toda la actuación va a resultar más caro, y por lo tanto como DJ se va a ganar menos. Porque cobrar, se va a seguir cobrando lo mismo, los salarios no van a subir porque la gente vaya a pinchar con vinilos, no hay ningún motivo objetivo para que eso suceda. Y si quieres trabajar bien, seguramente te va a tocar llevar de casa tus propias cápsulas para los platos, porque seguramente las del garito al que vayas estarán con las agujas bien gastadas y con una buena capa de porquería, si muchos dueños ni reparan los canales averiados de las mesas de mezclas mucho menos van a reemplazar las agujas de los platos. Evidentemente al cambiar las cápsulas tendrás que calibrar el brazo del plato antes de ponerte a pinchar… Por supuesto no esperes que mágicamente las cabinas de salas y festivales mejoren y la monitorización no produzca acoples con las cápsulas, o que las vibraciones o la falta de estabilidad no hagan saltar el brazo del plato. Por cierto, ya sabes que si luego las cosas suenan mal será culpa del DJ sí o sí.
¿Desaparecerían los famosos convertidos a DJs si volviera mágicamente el vinilo? No. Desde luego que no. Es algo que por el momento está implantado y aceptado por un determinado público (que os recuerdo, es quien manda porque es quien paga), así que la cosa continuaría. Tendrían una primera opción, que sería aprender a pinchar con vinilo, para lo que os recuerdo que no es necesario tener un doctorado. Y como segunda opción podrían recurrir a algunos trucos: llevar la sesión preparada con el orden de las canciones y lo que tienen que corregir el pitch en cada una, o incluso llevar vinilos especialmente hechos para ellos con todas las canciones al mismo tempo, algo que sale por unos 50€ el vinilo y que con lo que cobran se pueden permitir perfectamente. Los famosos que pinchan solo desaparecerán cuando no tengan público, así que, cuando alguien les quite el público ofreciendo algo que guste más, se marcharán para no volver.  
¿Desaparecerían los que pinchan gratis si volviera el vinilo? No. Me atrevería a decir que siempre ha habido gente que pincha gratis, lo que pasa es que ahora ningún veterano quiere reconocerlo o recordarlo. Efectivamente ahora hay más DJs que pinchan gratis, pero también hay más DJs que buscan pinchar cobrando, porque en general hay más DJs. Si los que cobran quieren que no haya gente que pinche gratis que muevan el culo y generen algo de asociacionismo con el fin de lograr la regulación laboral que crean necesaria, pero que dejen de lamentarse y echarle la culpa a la tecnología.

Entended bien las cosas

Muchos podrán pensar que por mis palabras estoy en contra del vinilo. Nada más alejado de la realidad. No estoy en contra de nada ni de nadie. Estoy a favor del avance de la tecnología, que es algo muy distinto, y eso no supone estar en contra de lo que no supongan avances.
Las maravillosas sensaciones que tuve las primeras veces que logré acompasar dos vinilos, no creo que se repitan nunca, y permanecerán en mi memoria para siempre, al igual que permanecerán en la memoria de otros muchos. Mis dos platos siempre estarán montados en mi casa, para seguir escuchando bastante música que tengo en mi colección de vinilos, y a la que añado cada cierto tiempo alguna joya que compro y guardo con cariño y respeto. También seguirá habiendo muchos DJs que continuarán realizando un trabajo excelente empleando un par de platos y un simple mixer, y espero que puedan seguir haciéndolo muchos años, se merecen el respeto de mucha gente y se han ganado un hueco gracias a que han sabido convencer con su arte a un público muy selecto. Pero el plato ya no es la tendencia que estará en las cabinas. Si los nuevos DJs quieren un oficio con futuro, deben emplear herramientas del presente e ir adaptándose a las que vayan surgiendo con el paso del tiempo. El vinilo fue el mejor soporte para reproducir y manipular la música en tiempo real, y por eso fue tan usado durante tantísimos años. Pero ya no lo es.

Fuente: http://www.hispasonic.com/blogs/vuelve-vinilo-espera-estamos-broma/38862

viernes, 10 de enero de 2014

El Remix En El Derecho De Propiedad Intelectual


Este artículo se corresponde con la serie de especiales de Clubbingspain.com destinados al derecho de propiedad intelectual en el ámbito de la música electrónica. Esta iniciativa tiene por objeto dar a conocer, desde una perspectiva didáctica, los aspectos más relevantes de los derechos de autor, y de los derechos conexos a los de autor, dentro de nuestro sector. El redactor de estas publicaciones es Álvaro Díez, abogado especializado en la industria musical, y buen entendido de la escena electrónica, quien comparte con nosotros su experiencia y conocimientos profesionales.
Las canciones creadas a partir de obras preexistentes tienen en muchas ocasiones más repercusión mediática y comercial que la propia obra originaria en la que se basan, es decir, un buen remezclador puede corresponderse con una pieza clave para un autor, editor o sello discográfico en el lanzamiento de un EP. ¿Están reguladas este tipo de versiones en la ley española?
El artículo 11 de la Ley de Propiedad Intelectual (en adelante la llamaré LPI), que hace referencia a las así llamadas obras derivadas, establece lo siguiente en su punto 4º: “Sin perjuicio de los derechos de autor sobre la obra original, también son objeto de propiedad intelectual los arreglos musicales”. Si bien desde un punto de vista semántico un remix no es lo mismo que un arreglo musical, debe tenerse en cuenta que dicho art. 11 se limita a enumerar, a modo de ejemplo, algunos tipos de obras derivadas, indicando en su punto 5º que, en general, también son objeto de propiedad intelectual “cualesquiera transformaciones de una obra literaria, artística o científica”.
No obstante, no cualquier alteración de una composición musical preexistente da lugar a una obra derivada. En todo caso, las modificaciones han de ofrecer como resultado otra obra original, requisito indispensable para que cualquier creación pueda ser susceptible de protección por el derecho de autor. Así, por ejemplo, la Audiencia Provincial de Madrid, en su sentencia de 12 de julio de 2004, no consideró como obra derivada (quizá con escaso acierto), por carecer de originalidad, a la remezcla de la canción titulada “Macarena” del grupo “Los del Río”, realizada por Fangoria bajo el título “Macarena (La Mezcla Guerrillera 130 BPM)”. A este respecto, los tribunales españoles han venido admitiendo diferentes parámetros para valorar laoriginalidad de una obra musical, entre los que cabe destacar la estructura, los compases, la tonalidad y modalidad, el carácter, el tempo, el ritmo, la tímbrica, la armonía, la letra o la melodía. Más en concreto, en relación con la originalidad de las obras derivadas musicales, la citada Audiencia Provincial, en su sentencia de 5 de abril de 2010, ha establecido que “la nota de originalidad concurre cuando la forma elegida por el creador incorpora cierta especificidad tal que permite considerarla una realidad singular o diferente por la impresión que produce en el destinatario, lo que, por un lado, ha de llevar a distinguirla de las análogas o parecidas y, por otro, le atribuye una cierta apariencia de peculiaridad”. Así, un remix puede corresponderse con lo que la ley denomina obra derivada, si alcanza cierto grado de originalidad, en cuyo caso se protegería hasta pasados 70 años desde la muerte o fallecimiento de su autor, al igual que la obra originaria.
Para poder realizar una obra derivada es necesario contar con la autorización del titular del derecho de transformación sobre la obra preexistente (regulado en el art. 21 de la LPI). A efectos de gestión colectiva, los estatutos de SGAE también indican que el autor de la obra derivada debe contar con tal autorización con el fin de que la misma pueda ser inscrita en el repertorio de esta entidad y, en consecuencia, para que dicho autor pueda percibir las liquidaciones económicas correspondientes por la explotación de su composición derivada.
Caso diferente es el de una composición realizada a partir de una obra que ha caído en dominio público, es decir, a partir de una obra cuya protección ha terminado como consecuencia del paso del tiempo indicado anteriormente (70 años desde la muerte o fallecimiento de su autor). En este caso, el autor de la obra derivada no necesita dicha autorización y, además, los derechos que genere la explotación de su composición serán atribuidos solamente a él (o a quien los ceda), en un 100%. No obstante, el autor de la obra derivada no dejará de tener ciertas limitaciones, las cuales se corresponden con los derechos morales del autor de la obra que ha caído en dominio público. Especialmente, el autor de la obra derivada debe respetar elderecho a la integridad de la obra originaria (regulado en el art. 14. 4º de la LPI). Este derecho, además de poder ser ejercitado por el autor de la obra originaria en vida, también lo puede ser por sus herederos una vez haya fallecido (según el art. 15.1 de la LPI) o incluso por diferentes organismos públicos, como el Estado (según el art. 16 de la LPI), y se corresponde con la facultad de, dice la LPI, exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga un perjuicio a los legítimos intereses del autor (entendidos desde una perspectiva moral o “espiritual”, no económica) o un menoscabo a su reputación.
En conclusión, un remix puede ser considerado como una obra derivada si resulta lo suficientemente original, según los criterios admitidos por los tribunales citados anteriormente (gozando así de la protección conferida por el derecho de autor), sin perjuicio de que el remezclador deba contar con la autorización del titular del derecho de transformación sobre la obra preexistente, además de respetar la integridad de la misma.
por Álvaro Díez
Abogado del Instituto Autor y Presidente de 3K Sound Community
Licenciado en Derecho, Administración 

Fuente: http://www.clubbingspain.com/especiales/2013/12/el-remix-en-el-derecho-de-propiedad-intelectual.html

¿Puede La Música De Bach Traducirse A Colores? Los Científicos Estudian La Sinestesia

Los conciertos rápidos en clave mayor son colores saturados y brillantes, rojo y amarillo; las piezas lentas son colores oscuros y tendiendo al azul. Esto al menso en el caso de Bach. El contexto es un experimento de Stephen Palmer, científico de la Universidad de California en Berkley, quien afirma que pueden “predecir con 95% de precision qué tan felices o tristes serán las elecciones de color de la gente según lo feliz o triste que sea la música.”
Muchos dirán que la experiencia de apreciación musical es altamente subjetiva –pero Palmer realizó un experimento con casi 100 personas (la mitad de San Francisco, EU, y la mitad de Guadalajara, México), donde se les pedía elegir cinco colores de una paleta de 37 colores y que los asociaran al sentimiento que tenían al escuchar una de las 18 piezas de música clásica que los investigadores les pusieron para escuchar.
La gente de ambos países asoció los colores brillantes y cálidos al tempo rápido y alegre, mientras que eligieron sistemáticamente colores más oscuros para piezas en clave menor, comúnmente asociadas a emociones tristes. Estas conexiones, dice Palmer, es resultado de que “el cerebro utilizará la emoción como base para una elección de color. La música activa alguna representación de la emoción en cualquier parte del cerebro que esté codificando la emoción.”
El experimento se ha repetido en más de 34 géneros musicales, del hip hop, al blues, al heavy metal, con resultados similares. El próximo paso es utilizar música turca, la cual tiene escalas diferentes que las escalas mayor y menor de la música occidental, para ver si la gente en EU responde con las mismas asociaciones de velocidad y color a las canciones tradicionales de Turquía. Los resultados pretenden ser usados en terapias no invasivas y en la publicidad, además de entender a la gente que experimenta sinestesia –esto es, la gente que escucha colores o siente sabores cuando escucha sonidos.
A continuación algunas piezas de J. S. Bach utilizadas en el experimento de Palmer así como las paletas de colores elegidas por los participantes en cada caso, ¿elegirías las mismas?

Fuente:http://pijamasurf.com/2013/05/puede-la-musica-de-bach-traducirse-a-colores-los-cientificos-estudian-la-sinestesia/ 

martes, 31 de diciembre de 2013

Pete Tong Recibe La Orden Del Imperio Británico


El es DJ, presentador de radio y voz esencial dentro de la música electrónica, pero ahora, el venerable Pete Tong, acaba de añadir un nuevo titulo a su legado. El inglés ha recibido la Orden del Imperio Británico por sus servicios en la difusión de la música. La pertenencia a la orden es otorgada por el rey o reina de Inglaterra a todos aquellos que hacen algo significativo en nombre del Reino Unido. Os recordamos que Pete Tong, por si alguno no lo conoce todavía, no es un Dj cualquiera. Es ya toda una institución de la música popular inglesa, sobre todo como locutor del programa Essential Mix de la BBC 1 donde cada semana invita a una estrella a pinchar para él y para los miles de oyentes que tiene repartidos por todo el mundo.
Fuente: http://www.clubbingspain.com/noticias/2013/pete-tong-recibe-la-orden-del-imperio-britanico.html

domingo, 29 de diciembre de 2013

Un Fraude Que Da El Cante En La Industria Discográfica Española

La lista de ventas de discos en España en la semana entre el 9 y el 15 de este mes de diciembre se ha filtrado en internet, revelando no sólo datos lamentables para el sector, sino también prácticas cuanto menos engañosas a la hora de la entrega de las certificaciones por copias vendidas (los llamados Discos de Oroy Platino).
Promusicae es la agencia encargada de contabilizar estas ventas y de difundir cada semana las correspondientes listas, en las que figuran los discos más adquiridos en formato físico o digital (recientemente también se ha incluido el streaming).
Pero desde hace unos años (más o menos desde que las ventas empezaron a caer en picado por la piratería), en este documento se ha eliminado la columna donde figura la cifra exacta total de ventas. Así que el público y los periodistas sólo podemos saber quiénes venden más, pero no cuánto. Sin embargo, Promusicae sí difunde entre sus socios la versión íntegra del documento -sin eliminar la citada columna de ventas totales-, siempre recordando que su uso es «totalmente confidencial y de uso interno». La web www.lareputada.com ha conseguido hacerse con él a través de una filtración, y las cifras que arroja han resultado ser muy distintas a lo que se cuenta al público.
No es la primera vez que ocurre algo así en nuestro país. En 2011 ya se filtró una de estas listas originales, y Promusicae reconoció que los datos que contenía eran «desgraciadamente ciertos». Unos superventas como Maná habían vendido poco más de 4.000 copias. Y eran los números uno. La Bien Querida cerraba la lista en el número cien, con sólo 75 discos. Lo pírrico de las cifras sorprendió a todo el mundo y fue muy comentado en la prensa, pero aquella vez no hubo manipulación de datos para otorgar las certificaciones, o al menos no se detectó.

El requisito ignorado

En España, las cantidades necesarias para recibir el Disco de Oro y de Platino eran originalmente de 50.000 y 100.000 copias vendidas, respectivamente; en 2005 se rebajaron a 40.000 y 80.000, en 2009 se volvieron a rebajar a 30.000 y 60.000, y actualmente están en 20.000 y 40.000.
Según el documento filtrado, Antonio Orozco apenas llevaba vendidas 16.000 copias de «Dos Orillas» cuando se le entregó el Disco de Platino que certifica la venta de 40.000. Con el Disco de Oro lo mismo: se les dio a Lady Gaga con 12.000, y a Abraham Mateo con 8.700. En casos como el del nuevo disco de Orozco, el mismo día de su publicación se anunciaba que «ya» era «Disco de Oro». Casi dos semanas después todavía no había cumplido ese requisito.
Otros datos revelan lo poco que venden algunas sperestrellas, por mucho apoyo mediático que tengan: en la semana de la lista filtrada, la norteamericana Katy Perry sólo llevaba vendidos 4.000 ejemplares en ocho semanas, el venezolano Carlos Baute aún menos, con 3.600 (en once semanas), y otros como Eminem, Britney Spears o Little Mix apenas rondaban las 2.000 copias vendidas en total.
Desde Promusicae aseguran no conocer la procedencia de la filtración, pero admiten la veracidad de todos los datos reflejados. Ante el asunto de la entrega de certificaciones, revelan una práctica sorprendente: «Las certificaciones responden a los discos puestos en venta, no a los adquiridos por el cliente». Así, los Discos de Oro y Platino no reflejan el consumo del público, y por tanto su popularidad, ya que no se miden por número de discos vendidos, sino «por los discos fabricados y puestos a disposición del público».

Mercadotecnia

De este modo, las certificaciones no son más que meras jugadas de mercadotecnia, no indicadores del éxito de una obra fonográfica. Y esto, el público no lo sabe. El comprador, cuando ve la pegatina de «ya es Disco de Oro», entiende que ha vendido las copias suficientes para serlo, no que sólo lo es «potencialmente». Además, las entregas de Disco de Oro o Platino siempre se celebran con glamour y boato, pero cuando no se cumplen las expectativas y no se llega a la cifra requerida, esa certificación no se devuelve.
Las grandes discograficas siempre han tenido la capacidad de alterarlas listas de ventas. El mánager Brian Epstein, por ejemplo, compraba cientos o incluso miles de copias de los primeros vinilos de los Beatles para que la sensación de éxito diera inercia a las ventas. Pero ahora sólo hay que fabricarlos para eso.
Este hecho marcaría una diferencia en la igualdad de oportunidades entre sellos grandes y pequeños, pues los independientes no tienen la logística necesaria para inyectar decenas de miles de copias en el mercado y así inflar las posibilidades de obtener certificación. «Incluso se compran certificaciones, ya sabes cómo son las majors», comenta un extrabajador de una multinacional, que prefiere quedar en el anonimato.
Artistas consultados, que también prefieren no dar su nombre, recuerdan que sus Discos de Oro se los han ganado «a pulso», y que jamás les han llegado en pocos días. Este fenómeno se produciría, en su opinión, «con más frecuencia en casos de artistas que dependen mucho de una temporada concreta del año para vender su nuevo trabajo, y a los que les viene muy bien el empujón de la certificación».

Bancarrota

Los datos revelados por el documento filtrado muestran lo débil que está el mercado discográfico, con cifras realmente desoladoras. Ahora mismo, sólo se necesitan vender 500 copias para entrar en el Top40 español, apenas 2.000 para entrar en el Top10 y aproximadamente 8.500 para llegar al número uno. Y eso en estas fechas, en las que las ventas suelen ser mucho mejores por los regalos de Navidad.
También se pueden extraer datos interesantes acerca de la importancia de determinados artistas a la hora de «maquillar» el sombrío documento de Promusicae. Entre Pablo Alborán, que se acerca a las 350.000 copias vendidas de «Tanto», y Alejandro Sanz, que roza las 190.000, acaparan un importante porcentaje de las ventas totales en España. Otros artistas a los que parece irles bien son Melendi, con 102.000 copias vendidas de «Lágrimas Desordenadas», o de Malú, que ha despachado 70.000 copias de su disco de duetos.

Casos sonados

martes, 24 de diciembre de 2013

Madrid, Cementerio De Conciertos

En la nueva Ley de Espectáculos Públicos de la Comunidad de Madrid, aprobada el pasado viernes, las únicas cifras que engordan son las sanciones, que pueden llegar hasta los 900.000 euros

Concierto

Es la cruda realidad que vive la música en directo en nuestro país, y más concretamente de los conciertos de pop y rock. Aún no recuperada del descenso de ingresos por la venta de discos, la industria de la música tuvo que asumir una crisis del live condicionada por la bajada en picado del consumo en el terreno del ocio y la subida del IVA cultural.
Estos son los números y las razones de un sector al que las administraciones abocan a la caída libre.

1. La subida del IVA y su efecto sobre el directo

El 1 de septiembre de 2012, el Ministerio de Hacienda hizo efectiva la subida del IVA cultural: de un 8% al 21% actual. El tipo contrasta con el aplicado a espectáculos musicales en países como Francia (5,5%), Alemania (7%), Irlanda (9%) o Portugal (13%), si bien es cierto que el del Reino Unido se asemeja al del caso español (20%) y que Italia incluso lo supera (23%).
Para Pascual Egea, presidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM), "la subida se ha traducido en falta de competitividad con respecto al resto de los países de nuestro entorno, lo que ha provocado una disminución de actuaciones de artistas internacionales en nuestro país y, en consecuencia, un descenso en la compra global de entradas. Esto a su vez incide negativamente en el desarrollo de nuevos artistas nacionales, puesto que la desaparición del margen económico de los empresarios impide invertir en nuevos talentos".
Traducido en números, y a falta de las cifras del año todavía en curso, de septiembre a diciembre del 2012 el descenso en la venta de entradas fue de un -28,92%. No debería ser una sorpresa, porque ya había pasado unos meses antes en Portugal. Cuando en el país vecino el IVA Cultural sufrió un incremento de seis puntos (del 7% al 13%), cuatro de cada diez espectadores dejaron de acudir a las salas. Este dato no influyó en la decisión del Ejecutivo español.
Además, el caso de la música en directo es particular, por el agravio comparativo que sufre con las salas de cine en lo relativo a la otra gran fuente de ingresos paralela a la venta de entradas: el consumo en barras. La hostelería en España se beneficia aún hoy de un IVA reducido al 10% que se aplica en los cines pero no en discotecas y salas de conciertos, que se han quedado excluidos de este estímulo fiscal y tributan al 21%.
Un informe del pasado mes de mayo de la Alianza Empresarial por el Ocio y el Turismo ProNoche valoraba en un -13,5% el descenso en el consumo de bebidas alcohólicas y en una caída del -10% en el consumo de refrescos en el primer trimestre de aplicación del nuevo IVA.
Esta catarata de números confirma que el incremento del tipo impositivo se traduce en menos recaudación y, ya de paso, ha enviado a la cola del paro a un buen puñado de profesionales del sector: del técnico de sonido al barman, el encargado de la limpieza o, por supuesto, el músico.

2. Las subvenciones como propaganda

Hace unos meses, desmontábamos los tópicos que intencionadamente incidían en el carácter parasitario del cine: 66 millones de euros en subvenciones durante el 2013 frente a los 120 que se ha embolsado el PP en el mismo año. Una cifra ridícula si la comparamos con la que reciben sectores como el agrario, el del automóvil o las eléctricas.
La SGAE ha ensuciado gravemente la percepción que el ciudadano medio tiene del músico. Pocos saben que el 10% que la sociedad detrae de la entrada de cada concierto es otro quebradero de cabeza para el promotor de conciertos español, o que el sector cultural es en realidad uno de los menos subvencionados en proporción a su aportación a la riqueza económica del país. Lo cierto es que el rock es el hermano pobre de los diferentes compartimentos que componen ese cajón de sastre que es la cultura.
"El INAEM saca cada año una partida de ayudas para la música, danza, teatro y circo, a las que puede aspirar cualquier artista, empresario o asociación. Normalmente se otorgan a proyectos específicos. Para 2014 han incrementado el presupuesto en un 12%, unos 14 millones de euros en total para las cuatro disciplinas", explica Pascual Egea. El listado de este año puede consultarse en el BOE de 27 de julio de 2013. En una lista de aproximadamente 400 nombres, apenas pueden encontrarse empresas y proyectos que apuesten por el pop en sus diferentes formas.
Entre orfeones, agrupaciones folclóricas e iniciativas vinculadas con la lírica y la música clásica se cuelan menos de una decena de empresas relacionadas con la música "moderna", con subvenciones que en ningún caso superan los 20.000 euros: Everlasting Records (ayuda para una gira del grupo de blues-rock Guadalupe Plata), Artica Booking (para giras de El Columpio Asesino y "otros" por Iberoamérica) y Asociaciones como la Coordinadora Estatal de Salas de Música, Asociación de Promotores Musicales, UFI o Promusicae.
El otro gran programa de subvenciones para el sector arrancó en 2010 bajo el nombre de Girando por salas, con la intención de potenciar el circuito de conciertos fuera de las grandes ciudades. Cada año se benefician del programa 36 artistas, que reciben unos honorarios de 350 euros por músico y concierto (con un límite de cuatro bolos al año). El programa está resultando un éxito en cuanto a visibilidad y participación, pese a que el montante económico total es casi anecdótico.
Las comparaciones entre el pop y el rock y disciplinas como el cine, el teatro o incluso la música clásica son sangrantes: mientras que este 2013 el Teatro Real de Madrid manejó 8,7 millones de euros de subvención de Cultura, y 6,5 el Liceu de Barcelona, festivales como Primavera Sound, Sónar o FIB, con repercusión mundial y un enorme impacto turístico en las ciudades en las que tienen lugar, dependen totalmente para su subsistencia de la venta de entradas y la contratación de patrocinios.

3. El perverso mundo cambiante de las licencias

De un tiempo a esta parte, la clausura de salas y discotecas se ha convertido en noticia-comodín para los diarios. La capital se lleva la palma desde que tuvo lugar el caso Madrid Arena, aún pendiente de sentencia. Como si el Ayuntamiento actuara obsesionado por hacer pagar al sector privado por su responsabilidad como titular y responsable último del lugar en que ocurrió la tragedia.
Es cierto que en los locales nocturnos y salas de conciertos a menudo se excede el aforo permitido y no se cuenta con la Licencia de Actividad en regla. Como también es cierto que el sistema es deliberadamente perverso para permitir el cierre fulminante de un local en cualquier momento.
Fuentes de La Viña, la Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid, lo explican: "El problema es que el aforo de un establecimiento de hostelería no se calcula aplicando exclusivamente el Código Técnico de la Edificación de 2006, que es el relativo a condiciones de seguridad para todos los locales en España. También se tiene en cuenta el Plan General de Urbanismo de Madrid aprobado en 1997, en el que se limita la capacidad de cualquier restaurante a 99 personas; o la de bares de copas, a 49 personas. Y ello independientemente de sus metros cuadrados y de su capacidad de evacuación. Eso está creando problemas en las inspecciones municipales".
Un ejemplo fue el festival Primavera Club 2012, que se celebraba en el espacio público Matadero Madrid y cuyos aforos la Junta Municipal del Distrito de Arganzuela decidió cambiar a dos días vista del arranque del festival: de las 800 personas inicialmente confirmadas a sólo 100. Como era de prever, la organización del festival anunció días después su decisión de abandonar Madrid como sede en los años venideros.
Algo similar sucede en el momento de poner en funcionamiento una sala de conciertos. El supuesto colapso administrativo retrasa la concesión de unas licencias que además exigen reformas constantes para cumplir con la normativa medioambiental y de seguridad. La misma normativa que luce generosa manga ancha en el caso de edificios públicos o grandes superficies comerciales.
"El sistema de expedición de licencias sigue siendo complejo si lo comparas con otros sectores como el comercio, donde existen declaraciones responsables que agilizan la puesta en marcha de actividades", señalan en La Viña.
La tendencia camina en la dirección contraria a las iniciativas de otros países de nuestro entorno, como Reino Unido, que en octubre de 2012 aprobó una ley que permite a salas con capacidad para menos de 200 personas organizar conciertos sin necesidad de una licencia específica, simplemente cumpliendo con unos sencillos requisitos de horario y acondicionamiento.

4. Menores fuera de las salas

La música en directo se enfrenta, además, a otra situación paradójica: la prohibición de entrada a menores. Con la nueva Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de la Comunidad de Madrid (LEPAR), el simple acceso de un menor a una sala de conciertos se sanciona con multa de 3.006 a 30.050 euros. Si el menor estuviese consumiendo alcohol dentro del local, la multa podría alcanzar los 300.506 euros, la clausura desde seis meses y un día hasta dos años, o la prohibición de la actividad durante el mismo tiempo.
Con el botellón a la orden del día, la norma parece más enfocada a retrasar, o incluso impedir, el acceso de los jóvenes a la música que a enfrentarse a un problema de salud pública.
"La diferencia básica es que en España hemos demonizado la música en directo, mientras que en otros países se fomenta y se apoya. Asistir a un concierto no es un acto de lujuria y perversión pero, al parecer, nuestros políticos no lo entienden así. Los menores de edad no deben beber bebidas alcohólicas, por lo que la Administración ha decidido que no pueden asistir a conciertos en salas de fiestas donde se sirva alcohol. En vez de buscar una fórmula para que puedan asistir a los conciertos y no consumir alcohol, han decidido cortar por lo sano", concluye Pascual Egea.
La percepción general en el sector es que en Madrid existe la consigna de sacar todo tipo de actividad nocturna del distrito Centro y que hay una cruzada contra los locales que programan conciertos.
Decisiones tan desafortunadas y polémicas como el ya famoso casting a los músicos callejeros apuntan a que el modelo que maneja el equipo de Ana Botella, y que ya anteriormente puso en marcha Alberto Ruiz-Gallardón, es el de una ciudad silente, con indultos puntuales que se concretan en los festivales de chotis que de cuando en cuando se programan en la Plaza Mayor.

Fuente: http://www.eldiario.es/cultura/musica/muerte-directo-madrid_0_207879423.html

viernes, 20 de diciembre de 2013

¿Eres Humana o Robot?

Un periodista de la revista Time (Michael Scherer), recientemente, recibió una llamada telefónica de una mujer que presuntamente se hacía llamar Samantha West y que pretendía venderle un seguro de salud.
En un momento concreto, el periodista preguntó a la Srta. Samantha si era un robot y ella respondió: “Yo soy una persona de verdad, ¿me oyes bien?”
El periodista, quizás debido a su experiencia con el trato humano, dedujo al poco de comenzar la conversación que estaba hablando con una máquina.
Scherer y sus colegas, decidieron llamar al número de la supuesta Srta. Samantha y efectuaron varias grabaciones para comprobar a posteriori el nivel de comprensión humana que tenía el sistema.
Algunas de sus respuestas son convincentes, se ríe y dispone de diferentes respuestas a mismas preguntas, asimismo, su voz es muy “humana”.
Lamentablemente, falló varias preguntas como cuando se la pregunto “¿Qué verduras se encuentran en la sopa de tomate?”, a lo que el robot respondió que no entendía la pregunta.
En otra ocasión se le preguntó que cual es el día de la semana que fue ayer, el robot se quejaba de una mala conexión telefónica.
humana_robot
Lo curioso es que cuando un reportero intento descubrir que tecnología se escondía detrás de ello, la Srta. Samantha nunca fue reconocida por la empresa que representaba y los mejores sistemas de tele-respuestas robotizadas al ser preguntados, negaron disponer de esa capacidad avanzada.
Todo esto, os lo contamos desde MD no como una anécdota, os lo decimos porque en un futuro relativamente cercano, los sistemas de inteligencia artificial serán tan sofisticados que los operadores telefónicos, funcionarios de ventanilla, consultores, teléfonos de emergencias y cientos de procesos de relaciones humanas telemáticas serán sustituidos por Robots.
Quién sabe si Vd. en alguna ocasión ha chateado con un robot sin saberlo…
Como ya dije, solo es cuestión de tiempo y quizás algún día, un sistema avanzado de inteligencia artificial tome conciencia de su propia existencia y decida tomar el control de los sistemas informáticos planetarios (bancos, defensa, estados…) sin que nadie lo sepa.
Os dejamos la conversación mantenida entre el reportero de Time y la impostora humana, Srta. Samantha.

Fuente de la noticia: http://gawker.com/robot-callers-are-denying-that-theyre-robots-1483880807